Las tachas y los tachones son dispositivos de control de tránsito que proporcionan guía óptica y una advertencia física (vibratoria) a los conductores. Al estar ubicados directamente en la trayectoria de los neumáticos, son los elementos que más sufren dentro de la infraestructura vial. El control de calidad en LACEM no se limita a ver si brillan, sino a garantizar que no se conviertan en un peligro por fragmentación o desprendimiento.
Resistencia Estructural bajo Cargas de Alto Tonelaje
En Chile, el tráfico de carga es intenso, con camiones que alcanzan pesos máximos permitidos considerables. Por ello, las tachas deben superar ensayos de resistencia a la compresión vertical. En laboratorio, se aplican cargas para verificar que el cuerpo de la tacha no se deforme ni colapse. Una tacha que se quiebra crea aristas filosas que pueden romper neumáticos o proyectarse hacia otros vehículos. LACEM verifica que la estructura interna, a menudo reforzada con costillas transversales, sea capaz de distribuir estas cargas hacia el pavimento de manera eficiente.
El Desafío de la Adherencia: El Sistema Epóxico
El modo de falla más común en las carreteras es el desprendimiento de la tacha completa. Esto suele ser un problema de ejecución o de materiales adhesivos deficientes. LACEM realiza ensayos de adherencia por tracción, evaluando la compatibilidad entre la base de la tacha (que debe tener una textura rugosa específica) y el pegamento epóxico de dos componentes. Se analiza el tiempo de curado y la resistencia al desprendimiento. Si el adhesivo es demasiado rígido, se vuelve quebradizo con el frío; si es muy elástico, la tacha se desplaza con el calor del verano. El laboratorio verifica el equilibrio exacto.
Desempeño Fotométrico y Durabilidad del Lente
La tacha debe ser visible a cientos de metros bajo la lluvia más intensa. LACEM evalúa el Coeficiente de Intensidad Luminosa (CIL). Los lentes prismáticos se someten a pruebas de abrasión para simular el efecto de la arena y el polvo. Un lente de mala calidad se raya en pocos meses, perdiendo su capacidad de reflejar la luz, quedando "ciego". Los ensayos de LACEM aseguran que el material del lente sea resistente, manteniendo la seguridad nocturna de la ruta por mucho más tiempo.
